domingo, 24 de noviembre de 2013

Paint me like your French girls

I see you very often, my interest in you is driving my crazy. I watch you everytime I can, and you appear in my mind every second of my free time.

But there's something that bothers my head and my soul, something that is out of my control and that if it were in my hands I would handle it properly; darling you are internationally social.

You are a world man, I know you've been in beautiful places, places I've only visited in my dreams, places I wish one day I get to meet, and in those places you have made friends, lots of friends, and most of those friends are girls.

All of them, French, Canadian, American, all of them love you, they have a special bond with you and I don't blame them, if I were them I would do the exact same thing they do with you, the problem is precisely that I'm not them.

My only sin is to be born a Mexican, to never travel, to stay in my house, to dream alone. But most specifically, my sin is to never talk to you, to remain my feelings in silence.

If I talk to you, if I start I conversation with you, would you treat me like your foreign friends? would my words in Spanish be as interesting as the English or French words that your international friends write to you?

It doesn't matter in which language I should talk to you, the important thing is that I should talk to you and discover for myself if my words can create some impact in your world.

I know that despite of being international you have been feeling lonely, that there isn't a girl in your life, that not even your international friends can fill that void in your heart. I just wish I could fill it.

But, damn, those words, those friends; I always tend to be more jealous when I'm not dating the guy then when I'm actually dating him, 'cause I know there is a competition, and right know with you, there is a huge competition. How am I suppose to compete with all those girls and their cute accent? it's really hard.

I know you think I'm pretty, you said that to me once, but I don't know exactly what do you think about your other friends. I want to capture your attention, that's all I want.

sábado, 2 de noviembre de 2013

El dolor de La Catrina

La Flaca estaba sentada 
Se encontraba suspirando
Algo la tenía demacrada
Algo la tenía penando

Llevaba mucho tiempo
Haciendo siempre lo mismo
Siempre aguardaba el momento
Para llevarnos al abismo

Gente va, gente viene
Pero hay algo que la inquieta
Algo que ahora no tiene
Algo que no la tiene contenta

"Me siento muy sola
Nadie esta a mi lado
Y en las noches llora
Mi corazón cansado"

Cuantas almas no te has llevado
Catrina de mi alma
Mas ninguna a logrado
Tener tu corazón en calma

"Esta en mi destino
Andar sin compañía
Por la vida camino
Sola cada día"

Ya no sufras Flaquita
Te digo la verdad
La vida es muy maldita
Y amar no siempre es felicidad

Camina tranquila
Y muy relajada
Pues más vale sola
Que mal acompañada

**FIN** :D

miércoles, 30 de octubre de 2013

Si tan sólo pudiera...

Es difícil ver tus publicaciones y no fantasear con que algún día una de ellas sea para mi. Es difícil ver tus publicaciones, punto. Es difícil porque quisiera interactuar contigo, comentarte, escribirte algo; digo a veces lo hago pero no suelo comentar cosas interesantes como lo haces tus otros amigos, o mejor dicho, tus amigas.

Quisiera ser como tus amigas y ponerte cosas como "que guapo eres" o no se cositas así, pero obviamente no puedo. Eres muy bonito, eres especial, no sé, hay algo en ti que en verdad me agrada, no sé que es pero me tiene cautiva.

Quiero hablarte, quiero conversar contigo, saludarte, publicarte algo, algo chiquito pero algo al fin.

A veces recuerdo cuando platicábamos; aquel tiempo cuando eramos compañeros de clase, esos momentos cuando platicabas conmigo antes de que comenzara la clase, eran momentos equis, nunca les dí importancia porque no eras tan importante para mi. Siempre has sido muy amable y eso siempre me agradó de ti, siempre me trataste con mucha amabilidad y eso te lo agradezco mucho.

En este tiempo me he dado cuenta de ese lado sensible que tienes, digo siempre supe que eras tranquilo y sensible pero no sé, leer esos comentarios tan detallistas que escribes de repente me tienen cautivada, me sorprenden.

En esos comentarios veo un alma sensible y tierna, y quisiera platicar contigo, sólo eso, platicar. Aunque reconozco que tengo muchas ganas de verte otra vez. Hablarte en persona, saludarte, escuchar tu voz, saber si todavía podemos hablar tan tranquilamente como lo hacíamos antes, si me puedes hablar con la misma fluidez con la que lo hacías antes.

Aunque para ser honesta, no se si en verdad soy yo o es mi soledad la que quiere hablar contigo. Honestamente digo que eres bello, que eres un amor, que eres adorable y en verdad quiero cautivarte, interesarte, publicarte algo que te deje con ganas de hablar conmigo, o publicar una foto mía que haga que quieras decirme lo bonita que me veo, como lo hiciste una vez hace mucho tiempo.

Mientras decido que hacer conmigo seguiré fantaseando las mismas burradas que fantaseo cuando estoy soltera.

lunes, 7 de octubre de 2013

El fruto que jamás probaré

La princesa se dirigía a su habitación, había sido un día largo y difícil y se sentía cansada después de haber visitado a cada feudal para conocer sus necedades. Lo que más le fatigaba era el tener que disimular su nerviosismo cada vez que se encontraba con Lord Eduardo, ese hombre que empezaba a ganarse su corazón poco a poco.
     Cuando abrió la puerta de su habitación se detuvo con un sobresalto:
- ¡Uriel!
-Buenas noches su majestad- le contesto el caballero. Como cada noche, Uriel se metía a hurtadillas a la habitación de la princesa, esperando obtener un poco de su amor, ese amor con el que él había soñado tener desde el primer momento en que la vio. La princesa cerró rápidamente la puerta, no quería que nadie se diera cuenta de sus encuentros nocturnos con Uriel.
      Nadie debía saber de sus encuentros, y no porque fuera un pecado, de hecho no había nada de malo en que la gente supiera de su amorío con Uriel, el problema era que no era realmente un amorío. La princesa ocultaba ante la gente estos encuentros porque se sentía avergonzada con ella misma, no por el hecho de dejarse acariciar por uno de sus caballeros, sino por el hecho de saber que se estaba aprovechando de los sentimientos de éste. Él la amaba, pero ella a él no, ella aprovechaba esas escabullidas para desahogar sus pasiones con él. Después de pasar casi todo el día con Lord Eduardo, platicando con él, sintiéndolo cerca sin poder expresarle sus verdaderos sentimientos era algo que la mataba por dentro, y de pronto tener a este joven caballero dispuesto a complacerla en lo que quisiera era una oferta demasiado tentadora y nunca pudo rechazarla. 
      Todas las noches era lo mismo, ella iba a su habitación y siempre encontraba a Uriel esperandola en su cama. Después de cerrar la puerta Uriel se puso de pie y comenzó a acercarse a la princesa, quería besarla como todas las noches. La tomó suavemente del rostro y la beso con la misma pasión con la que la besa todas las noches, incluso en sus sueños. Ella correspondió a ese beso y como siempre, pasó su mano frente al rostro de Uriel y le puso el rostro de Eduardo; era algo que hacía todas las noches, sino nunca se atrevería a ponerle una mano encima a Uriel. Y no porque no fuera guapo, Uriel era el caballero más guapo de su corte, pero era también unos cuantos años más joven que ella, y eso la carcomía por dentro. Aprovecharse de su amor y también de su juventud era algo que le pesaba mucho.
     Siguieron besandose apasionadamente y poco a poco llegaron a la cama. La princesa se detuvo, siempre se detenía justo antes de que algo fuerte ocurriera entre los dos. Nunca se perdonaría a si misma el tener un encuentro tan intimo con Uriel, así que cada vez que sentía que la pasión la iba a consumir, se detenía, con su mano cerraba lentamente los ojos de Uriel, chasqueaba los dedos y lo desaparecía de su habitación para aparecerlo después en la cama de él, haciendole creer que todo había sido un sueño.
       Justo cuando la princesa iba a hacerlo desaparecer, Uriel le detuvo la mano.
- No su majestad, esta noche no
-¿De qué estas hablando, Uriel?
-De que ya se porqué siempre me cierra los ojos justo cuando vamos a amarnos
-Sigo sin saber a qué te refieres
-Por favor su alteza, no lo haga, yo la amo
   La princesa se pone de pie y se aleja un poco de Uriel.
-Uriel, perdoname, pero no puedo
-¿Por qué no? ¿es que no soy suficientemente hombre para usted?
-No es eso Uriel, eres encantador, pero...
-¿Pero qué? yo la amo, quiero estar con usted
-Uriel, eres muy lindo, eres un amor de persona, pero yo no soy para ti.
-¿Por qué me dice esto a mi? Yo la amo, yo quiero estar con usted, yo quiero que me ame.
-No puedo- le dijo de manera firme y sin flaquear.
-¿Por qué no?
-Porque eres más joven que yo, Uriel, y no quiero tenerte atado a una mujer como yo
-Pero su majestad, ¿qué son tres años de diferencia?
-Para mi son muchos, yo quiero a alguien maduro en mi vida
-Yo soy lo suficientemente maduro para usted
-No es cierto, Uriel. Mira, yo necesito a alguien con quien casarme, digo no ahora pero pronto, quiero que mi siguiente pareja sea mi última pareja, y no creo que tu quieras casarte pronto.
-Bueno... hay tiempo para eso
-Ves a que me refiero. Tu eres joven, mereces disfrutar tu juventud al máximo, mereces estar con una mujer que no piense en matrimonio, no ahora, es más, mereces estar con muchas mujeres, no al mismo tiempo, pero mereces disfrutarte un poco.
-Su majestad
-Uriel
      Uriel se recostó en la cama y dejó que la princesa le cerrara los ojos y lo mandara de vuelta a su habitación, con la diferencia de que esta vez él estaba consiente de que nada había sido un sueño.

miércoles, 1 de mayo de 2013

Hasta en mis mejores sueños

Anoche tuve un sueño. Bueno la neta siempre sueño verdad, pero anoche, como muchas otra noches, fue raro. Para no hacer el cuento tan largo, resumiré que en mis sueños me encontré a una chica. Estaba llorando porque acababa de cortar con su novio de muchos años y me dijo que el tipo la dejo por otra, como yo soy bien buena persona y así pues me hice su amiga.

Y entonces estuvimos platicando de lo horribles que son los hombres y de lo feo que se siente que nos dejen, y fue ahí cuando mi coraconcito hablo y dijo lo que siempre supe y que nunca quise decir en voz alta: "Digo, ¿cómo se atrevió a dejarme? y ahora cómo le voy a hacer para conocer a alguien nuevo, digo porque cuando estaba en la escuela pues conocía a mucha gente pero ahora ya no estoy en la escuela, ¿cómo voy a conocer a alguien nuevo? nunca salgo".

Sentí tan feo cuando desperté. No era nada más que la verdad, ¿cómo rayos conoceré al verdadero hombre de mi vida si no salgo? Me dolió mucho darme cuenta de eso.

Ahora no quiero conocer a nadie, quiero seguir disfrutandome un rato más, tengo poquito de estar soltera, y aparte, tengo poquito de haberme graduado, quiero acostumbrarme bien a esta nueva vida, además que hace mucho que no tengo problemas en mi casa por andar con un noviecito y en verdad quiero que las cosas se queden así. Quiero disfrutar mi soledad, mejor dicho, quiero disfrutar mi compañía.

Lo que me preocupa es, ¿qué pasara cuando al fin me sienta lista? ¿cuando quiera conocer a alguien? ¿cómo le haré? Creo que lo mejor que puedo hacer es esperar. De hecho es lo único que puedo hacer. Ya que.

miércoles, 24 de abril de 2013

Into the passion

Me dan ganas de comenzar de una manera pasional, ganas de dejarme llevar por este deseo interno que me consume como se consume el fuego de una chimenea, una chimenea que se encuentra dentro de una cabaña, una cabaña que esta en medio del bosque. En una cabaña. En una cabaña pongo mis más internos deseos. Porque soy de las pocas mujeres que imaginan sus más profundas fantasías en una cabaña. Y es ahí donde comienza.

Siento algo ardiendo dentro de mi. Algo que quisiera sacar y simplemente no puedo. No existe hombre capaz de sacar de mi ser este fuego naciente. Tengo sentimientos, soy humana; hay cosas dentro de mi que cualquier ser humano viviente puede sentir. El que sea una mujer no me hace menos vulnerable a ciertas sensaciones.

Yo también siento deseos que me queman por dentro. Hoy tengo deseos. Siempre tengo deseos. Soy como cualquier ser humano que al llegar la noche tiene ganas de sentir una presencia a lado suyo. Sueño con tener alguien acompañándome cada día en mi habitación.

Quiero unos brazos que sepan cubrirme cuando lo pido, quiero percivir un aroma a piel que me invada por dentro, quiero a alguien.

Y aún así soy muy penosa como para permitir que algo así suceda en realidad. No podría vivir con la idea de permitir que cualquier hombre con mis características soñadas profane mi ser como si fuera cualquier cosa. Dentro de mis deseos se encuentra también el de encontrar a alguien que no desaparezca con la noche, porque soy bien cursi y quiero a alguien que este conmigo todas las noches, por eso.

¿Algún día sentiré esas sensaciones? no tengo idea. Mientras tanto seguiré soñando, seguiré deseando.