Son muchas las ocasiones en las que siento pena y vacío porque no te tengo conmigo. Son muchas las noches en las que quisiera acompañarte, sólo eso, acompañarte. Cada vez que hablamos siento como si estuvieras cerca de mi, pero obviamente no lo estas, y obviamente eso no calma mi ansiedad.
A veces cierro mis ojos e imagino que te tengo de frente, y es en ese momento donde pongo a volar mi imaginación. En mis momentos más privados, que por lo general son los momentos en los que me dejo envolver por una dulce canción, te imagino aquí, conmigo. Imagino tu presencia frente a la mía, mis manos acarician tu cabeza y tu rostro, mis labios rosan tu piel. Pero después abro los ojos y veo que no estas. Que cruel decepción.
¿Será que algún día calmaré mis ganas de besarte? Quisiera soñar que el día en el que al fin mis fantasías se cumplan llegará pronto. Vuelvo a cerrar mis ojos, vuelvo a verte frente a mi, sigo sintiéndote, no puedo detener mi imaginación, no quiero detenerla.Eres mi más bella fantasía, mi deseo escondido, lo que pienso antes de dormir y después de levantarme.
No me importa si me rechazas, no me importa tu indiferencia, no me importa tu cariño inocente y de amigo que sientes hacia mi, eso es punto y aparte. Por más que repitas la palabra "amiga", yo te sigo viendo como algo más, yo te siento como algo más.
Si al final no llegas a ser para mi de manera sentimental, si no llegas a ser mi acompañante de vida, regala me el placer de ser mi amante. Regala me varios minutos de tu tiempo. Dame tus caricias falsas, obsequia me el aroma del placer apresurado. No importa si no es real, yo lo haré sentir certero. Tal vez no sientas nada, pero al menos quedaremos satisfechos, que es la razón principal por la que lo hemos comentado.
Por ahora, déjame la dicha de poner tu rostro cada vez que quiera besar los labios de alguien en mi cabeza, deja que sean tus rizos esa dulce cabellera que mis manos acarician en mis sueños, déjame pensar que es tu piel la que acaricio por las noches debajo de mis sábanas, y al amanecer escuchar tu voz, tus comentarios inteligentes; tus simplezas y tus chistes sonarán en mi mente y harán que me alegren el resto del día.
A veces pienso que tu interior es más bello que tu exterior, o que son un bello complemento el uno del otro, y otras veces sólo te quiero a ti, completo.